
Hace cuatro años subieron por esta escalera por primera vez.... María Cristina salió corriendo a su salón y de inmediato se puso a jugar... María Carlota tenía ojitos de miedo... de esos que uno nunca quiere ver en el rostro de sus hijos... con el tiempo no solo se acostumbró, sino que le encanta asistir a su colegio...
Cuando se es mamá uno quiere encerrarlos en una cajita: que se queden chiquitos, que no sufran, que no lloren, que todo sea color rosado, azul y morado... pero no es así... ellos tienen que crecer y pasar de una etapa a otra...
Hoy subieron estas escaleras por última vez con su uniforme de Preescolar... hoy fue la última vez que escucharon el Himno Nacional en este pasillo y rezaron el Padre Nuestro con sus manitos juntas.... hoy se acabó una etapa y comienza otra...
No puedo evitar decirles cuánto miedo siento en mi corazón... mis Bebés van ahora al Colegio grande... con salones enormes, sin parque y con exámenes... Ellas están felices, porque así son mis hijas... pero la Madre se está muriendo...
En fin... ya pasamos a Primer Grado... tenemos camisa blanca y bulto de rueditas.... más tarea y evaluaciones.... un corazón hermoso y muchas ganas de aprender...
Hijas Mías: estoy orgullosa de todo lo que han logrado y seguirán logrando en la vida... estoy orgullosa de ver cuánto las quieren sus Maestras y las que no lo son... estoy orgullosa de ser su Mamá... las amo!!!!